El Parc de la Sèquia inicia un nuevo ciclo de divulgación sobre el agua para niños i niñas

Las 'Píldoras de Educación para la Sostenibilidad' arrancan hoy con la colaboración de BBVA
Una de las funciones principales del Parc de la Sèquia es la divulgación y atención a las escuelas de Cataluña a través del Servicio Educativo. Durante el primer confinamiento, las escuelas que tenían el servicio contratado no pudieron disfrutarlo y de ahí nació la idea de hacer cápsulas cortas, digitales, que ayuden a la difusión y divulgación de la cultura y la importancia de la agua.

El objetivo de esta actividad es hacer que los niños de temas relacionados con su día a día y que tomen conciencia de cómo sus acciones pueden influir y contribuir a construir un mundo más sostenible.

Como son estas cápsulas y donde se podrán encontrar?

Las cápsulas son vídeos, de entre 3 y 5 minutos, donde se trata un tema relacionado con el agua y la sostenibilidad: potabilización, distribución del agua en la ciudad, economía circular, insectos y bichos, los guardianes de la agua, etc.

Son un total de 10 píldoras que se irán publicando cada 15 días y que quedarán colgadas en la página web del Parc de la Sèquia, junto con una propuesta de actividad para hacer en la escuela o en casa. La primera píldora, 'La potabilizadora' ha publicado hoy y trata sobre el agua del grifo y los controles sanitarios que se hacen una vez se potabiliza explicado por Eva Corbella, jefa del laboratorio de Aigües de Manresa. En ésta, se propone hacer la actividad del gusto y el olor, probando diferentes aguas y sacando conclusiones.
Las cápsulas están dirigidas a niños de primaria y de ESO, pero podrá acceder todo el mundo desde el siguiente enlace: http://parcdelasequia.cat/servei-educatiu/recursos-educatius/
Este proyecto educativo enfrascado con la apuesta de BBVA por la proximidad al territorio, la creación de oportunidades, la digitalización y la sostenibilidad. En este último punto, el respeto al medio ambiente es uno de los ejes estratégicos del banco y, por tanto, está presente en toda su actividad, trabajando para contribuir a la transición hacia una economía más sostenible. El impulso de esta iniciativa es claro ejemplo.

Ser voluntario en el Museu de la Tècnica de Manresa

Desde sus inicios, el Museo de la Técnica de Manresa ha trabajado codo a codo con personas que han hecho del voluntariado parte de su vida. En palabras de su conservadora, Pilar Alonso “El Museo no sería lo que es sin la implicación y los conocimientos de estos voluntarios y voluntarias que han hecho posible que el museo a día de hoy sea un referente europeo en el mundo de la cintería, además de explicar la importancia del agua y la Sèquia por Manresa durante su historia “.

Entrevistamos a dos de estos voluntarios, que nos cuentan quienes son y que ha representado para ellos venir semanalmente a hacer tareas de apoyo al museo.

En Josep Casas Bardolet hace unos dos años y medio que hace de voluntario, ahora tiene 67 años y se dedicó toda la vida a hacer de comercial, los últimos 25 en una pequeña empresa del mundo del deporte y los servicios. Decidió hacerse voluntario para que la actividad que llevó a cabo durante su vida laboral le dio mucho, y quería volverse una parte. De hecho, fue después de un viaje a Japón donde se dio cuenta que toda la gente mayor hacía voluntariado y trabajos comunitarios. Allí fue donde pensó que el voluntariado era algo extraordinario para crecer como persona y sociedad.

Entró en el museo a través de su padre, un antiguo director de fábrica textil que antes de morir quiso conocer el museo y una de las máquinas que él había hecho. Tras conocer el espacio se interesó en hacer de voluntario y se puso en contacto con la conservadora, Pilar. Enseguida se pusieron de acuerdo para iniciar una colaboración que todavía dura. En José hace tareas de restauración y conservación relacionadas con la madera, de la que ya era conocedor y le gusta mucho. Pero también está aprendiendo a trabajar con el hierro. El mensaje a todo el mundo es que la vida debe ser activa y positiva, y que no debemos perder nunca las ganas de aprender y aportar a la sociedad.

Xavier Ferrer Nogués tiene 74 años y había sido instalador de agua, gas y calefacción. Hace 7 años que hace de voluntario y hace actividades de limpieza de material, engrasar las máquinas y muchas otras tareas que van surgiendo. Hace voluntariado porque piensa que es una forma de revertir una parte de sus conocimientos para ayudar a la comunidad, dice que esto le aporta mucho más de lo que da, y que éste es uno de los valores del voluntariado, además de relacionarse y continuar activo. Anima a todos a hacerse voluntario ya que mejora la autoestima y le gusta colaborar en ampliar los conocimientos de todos.

Desde el Parc de la Sèquia damos las gracias a los antiguos voluntarios y los actuales porque son parte esencial de todo lo que hacemos y nos enriquecen cada día con conocimientos e ilusión por nuestro trabajo.

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